domingo, 1 de marzo de 2015

BITÁCORA Nº 14: EL HOGAR SAN CAMILO Y ESPERANDO UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Necesitaba involucrarme en un proyecto más, y finalizando los Talleres CAS, Edú me aceptó en formar parte de la última sesión del proyecto en el Hogar San Camilo. Aquella institución alberga personas de diferentes edades que padecen de VIH, y me contó que sus sesiones consistían en tocar temas de Búsqueda de la Verdad o Teoría del Conocimiento. La visita a la que iba a asistir estaba programada para el viernes 27 de febrero y como se trataba de la última visita del proyecto original acordamos que en esa sesión se haría un feedback de todo lo aprendido.

Cuando llegamos, el Hogar San Camilo fue más humilde de lo que creí, estaba localizada en una avenida visiblemente peligrosa y descuidada por el Centro de Lima. Cuando ya era nuestro turno, avanzamos a las instalaciones y me dio curiosidad ver que el patio central era muy parecido a un patio de Bellas Artes, definitivamente tenía antigüedad y me pregunté cómo lo obtuvo la institución. Nos tocaba acompañar a dos personas adultas y dos de nuestra edad como ya me habían explicado, era la primera vez que hacía una actividad social con personas mayores ya que estaba acostumbrado a trabajar con niños y fue algo extraño, aunque a decir verdad con gente mayor se puede trabajar con mayor soltura un área como Teoría del Conocimiento.

Me presentaron a cada uno de ellos y entro un señor que al principio creí que era un doctor, pero sorpresivamente era uno de los pacientes, como en toda primera visita de Ciudad de Dios me fui dando la idea que ese señor iba a ser más trascendente en mí. Se veía como una persona culta, experimentada, y con muchas historias que contar. 

En el feedback fuimos repasando cada una de las formas de obtener conocimiento como: La memoria, la emoción, y la percepción sensorial. En cuanto a la memoria jugamos Ritmo Agogo para que los pacientes desarrollen su memoria, ya que algunos se olvidaban de nuestros nombres incluso segundos después de haberles hecho acordar, lo cual fue impactante para mí. El que se equivocaba en esa dinámica, debía contar una historia, y el señor que me llamó la atención desde el inicio contó su historia, él iba a apoyar al Padre de una Iglesia Salesiana, y el Padre le tenía tanta confianza que le invitó a ingresar al Colegio Claretiano con todo pagado, y allí se hizo un gran estudiante con grandes calificaciones, emprendió el sueño de estudiar Diseños Gráficos pero no pudo culminar sus estudios porque su padre murió y no tenía como cubrir los gastos.

Seguimos con la percepción sensorial y los pacientes recordaron que con los sentidos también se puede obtener conocimiento, por ejemplo hay músicos ciegos que pueden tocar la guitarra como José Feliciano, o sordos que pueden producir música, hubo un músico que con las vibraciones de la guitarra podía escuchar la música que estaba componiendo y eso se los transmitió a otros pacientes sordos e incluso lloraron porque era la primera vez que escuchaban algo.

Finalmente acabamos con la emoción, y recordaron ver unas películas junto a mis compañeros y a partir de allí nos pudieron contar algunas emociones que les hacía transmitir esa película. El señor José Antonio, nos contó nuevamente una historia, un día casi no tenía dinero para comer y solía vivir en la calle, y de urgencia tenía que ir en un taxi que le pagó aquella Iglesia Salesiana para hacerse un chequeo por su enfermedad, entonces se encontró con una monjita y luego que le cuente su historia y lo que le estaba pasando, ella le dio una medallita, se bajó del taxi y vio que esa medallita decía el nombre de una Madre no muy conocida, entonces entró al hospital y le indicaron que tuvo un gran avance en su salud, le fue yendo bien y decidió hacerle una misa, y cuando se bajó del micro que lo llevaba se encontró $700. Son esa clase de historias que uno no cree al principio pero por cómo lo cuenta te convencen de que increíblemente son ciertas; lamentablemente perdió su medallita y converso eso con otra monjita y le dijo que era para que se de cuenta que sin la medallita esa santa, que había fallecido en el siglo XVIII, aún le seguía cuidando y que le tenga fe.
Se acabó la visita y me despedí de los pacientes, pero me fui triste porque cometí un error que a estas alturas no podía cometer, sentí que recibido más de lo que di y esa no es la idea, aunque me era muy difícil ser parte de un ‘feedback’ recordando actividades que no había hecho ya que fue mi primera visita. Se pusieron tristes cuando les contamos que sería nuestra última visita de proyecto, aunque les prometimos ir los sábados que podíamos, y allí pueda tener mi revancha, no sólo con los pacientes del Hogar San Camilo, sino también con el niño que encontré en diciembre del año pasado el cual no pude enseñarle Arte, porque está muy cera y tengo la ilusión de encontrarme con él de nuevo.

Objetivos:
Emprender nuevos desafíos: Fue la primera vez que trabajé con personas adultas y no con niños como suelo hacer.
Proponer y planificar actividades: Acordamos hacer un ‘feedback’ de todas las sesiones a lo largo del proyecto.
Participar en actividades y proyectos de importancia global: Estuvimos participando en actividades con gente que padece el VIH y los acompañamos un buen tiempo en el que ellos lo disfrutaron.

Adquirir una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de conocimiento: Abarcamos temas de Teoría del Conocimiento y logramos que los pacientes nos cuenten sus historias.

Evidencias:


[La puerta del Hogar San Camilo]


[El patio principal]


[Imagen de San Camilo]



[Yo junto a mis compañeros y pacientes del Hogar San Camilo]

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