martes, 24 de marzo de 2015

BITÁCORA Nº15: POR ELLOS

En esta primera visita del año, nos tocó hacer la limpieza de playa que se encuentra frente a la capilla de Llanavilla, allí van los niños a disfrutar de ella pero lamentablemente esta no se encuentra en un buen estado, y teníamos la necesidad de limpiar esa playa como promoción.
Una rol que me asignaron voluntariamente fue el de recoger los permisos de CdD, el cual no me había tocado el año pasado y me ofrecí para tomar un lugar diferente. Durante la semana fui recogiendo permisos; y proyectándonos a la vista nos organizamos por secciones: Plásticos, Vidrios, y Desechos orgánicos. Escogí desechos orgánicos porque en actividades como estas me gusta ir por lo más complicado o por lo que nadie escoge.

El sábado de la visita, llegamos a Llanavilla y había una intensa lluvia, algo que jamás hubiésemos pensado por el verano radiante que teníamos desde hace unos meses. Se inauguró la biblioteca de Llanavilla y pasamos a la playa, había un desconcierto en casi todos porque la verdad la playa no estaba tan sucia como esperábamos. Lo poco visiblemente contaminado fue el mar porque al estar cerca a la refinería, el petróleo con el que cargan los barcos en el muelle va directamente al mar era de esperarse que esté contaminado. Lo más abundante eran plásticos, ramas de árboles en diferentes condiciones, cangrejos, entre otros; casi no habían Desechos Orgánicos ni vidrios, dos grupos se iban a quedar sin mucho trabajo así que decidimos juntarnos todos a recoger basura en general.

De todos modos, la poca basura que encontramos sabíamos que teníamos que recogerla porque era basura que un niño de Llanavilla podía pisar. Esa fue la principal motivación que tuvimos en hacer esta actividad, fue por los niños de Llanavilla y sus familias que acuden también a esta playa. Así se nos acabó el tiempo de la actividad cuando pensábamos que recién estábamos empezando, por más pequeña que haya sido la cantidad de basura que nos faltó recoger, sabíamos que aún nos quedaba mucho por hacer.


Lo que pude aprender de esta experiencia es que debemos recoger la basura que nos rodea por más insignificante que parezca en el paisaje, ya que esa basura la puede estar pisando mañana un ser querido. Así creamos que nuestra labor sea pequeña debemos darlo todo mientras tengamos la oportunidad, porque cuando se acabe el tiempo nos va a dar la sensación que pudimos dar mucho más. En cuanto a lo personal, como lo mencioné la lluvia intensa fue un problema que nadie se esperaba y limitó nuestro trabajo; más allá de ello la actividad fue un poco desorganizada porque la cantidad de vidrio y desechos orgánicos era mínima, eso descuadró el plan de trabajo que teníamos. El mensaje que me llevó de etsa visita es: “Respeta el ladrillo que te tocó colocar, puede ser la pieza más importante de la ciudad sin que te des cuenta.”

Objetivos:
Lidera con Inspiración: Mi nuevo desafío fue recoger los permisos CdD y en mis nuevas habilidades la limpieza de playas.
Siente con la Iglesia y el Mundo: La limpieza de playas es un tema de importancia global y con esta actividad tuvimos una participación activa de esta.
Organiza Actividades: Planificamos las actividades durante la semana
 Trabaja en Comunidad: Trabajamos como salón y como promoción en colaboración con los niños de Llanavilla que van a esa playa con sus familias.
Se compromete y esfuerza: Mostramos perseverancia en gran parte de la limpieza esforzándonos lo que pudimos.

Evidencias:

El color de las olas contaminadas era impresionante


Los desechos eran principalmente plástico, no se encontraban vidrios ni Desechos Orgánicos


Con suerte, se encontraban animales muertos.


Al finalizar, la playa se veía mucho más limpia que antes

domingo, 1 de marzo de 2015

BITÁCORA Nº 14: EL HOGAR SAN CAMILO Y ESPERANDO UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Necesitaba involucrarme en un proyecto más, y finalizando los Talleres CAS, Edú me aceptó en formar parte de la última sesión del proyecto en el Hogar San Camilo. Aquella institución alberga personas de diferentes edades que padecen de VIH, y me contó que sus sesiones consistían en tocar temas de Búsqueda de la Verdad o Teoría del Conocimiento. La visita a la que iba a asistir estaba programada para el viernes 27 de febrero y como se trataba de la última visita del proyecto original acordamos que en esa sesión se haría un feedback de todo lo aprendido.

Cuando llegamos, el Hogar San Camilo fue más humilde de lo que creí, estaba localizada en una avenida visiblemente peligrosa y descuidada por el Centro de Lima. Cuando ya era nuestro turno, avanzamos a las instalaciones y me dio curiosidad ver que el patio central era muy parecido a un patio de Bellas Artes, definitivamente tenía antigüedad y me pregunté cómo lo obtuvo la institución. Nos tocaba acompañar a dos personas adultas y dos de nuestra edad como ya me habían explicado, era la primera vez que hacía una actividad social con personas mayores ya que estaba acostumbrado a trabajar con niños y fue algo extraño, aunque a decir verdad con gente mayor se puede trabajar con mayor soltura un área como Teoría del Conocimiento.

Me presentaron a cada uno de ellos y entro un señor que al principio creí que era un doctor, pero sorpresivamente era uno de los pacientes, como en toda primera visita de Ciudad de Dios me fui dando la idea que ese señor iba a ser más trascendente en mí. Se veía como una persona culta, experimentada, y con muchas historias que contar. 

En el feedback fuimos repasando cada una de las formas de obtener conocimiento como: La memoria, la emoción, y la percepción sensorial. En cuanto a la memoria jugamos Ritmo Agogo para que los pacientes desarrollen su memoria, ya que algunos se olvidaban de nuestros nombres incluso segundos después de haberles hecho acordar, lo cual fue impactante para mí. El que se equivocaba en esa dinámica, debía contar una historia, y el señor que me llamó la atención desde el inicio contó su historia, él iba a apoyar al Padre de una Iglesia Salesiana, y el Padre le tenía tanta confianza que le invitó a ingresar al Colegio Claretiano con todo pagado, y allí se hizo un gran estudiante con grandes calificaciones, emprendió el sueño de estudiar Diseños Gráficos pero no pudo culminar sus estudios porque su padre murió y no tenía como cubrir los gastos.

Seguimos con la percepción sensorial y los pacientes recordaron que con los sentidos también se puede obtener conocimiento, por ejemplo hay músicos ciegos que pueden tocar la guitarra como José Feliciano, o sordos que pueden producir música, hubo un músico que con las vibraciones de la guitarra podía escuchar la música que estaba componiendo y eso se los transmitió a otros pacientes sordos e incluso lloraron porque era la primera vez que escuchaban algo.

Finalmente acabamos con la emoción, y recordaron ver unas películas junto a mis compañeros y a partir de allí nos pudieron contar algunas emociones que les hacía transmitir esa película. El señor José Antonio, nos contó nuevamente una historia, un día casi no tenía dinero para comer y solía vivir en la calle, y de urgencia tenía que ir en un taxi que le pagó aquella Iglesia Salesiana para hacerse un chequeo por su enfermedad, entonces se encontró con una monjita y luego que le cuente su historia y lo que le estaba pasando, ella le dio una medallita, se bajó del taxi y vio que esa medallita decía el nombre de una Madre no muy conocida, entonces entró al hospital y le indicaron que tuvo un gran avance en su salud, le fue yendo bien y decidió hacerle una misa, y cuando se bajó del micro que lo llevaba se encontró $700. Son esa clase de historias que uno no cree al principio pero por cómo lo cuenta te convencen de que increíblemente son ciertas; lamentablemente perdió su medallita y converso eso con otra monjita y le dijo que era para que se de cuenta que sin la medallita esa santa, que había fallecido en el siglo XVIII, aún le seguía cuidando y que le tenga fe.
Se acabó la visita y me despedí de los pacientes, pero me fui triste porque cometí un error que a estas alturas no podía cometer, sentí que recibido más de lo que di y esa no es la idea, aunque me era muy difícil ser parte de un ‘feedback’ recordando actividades que no había hecho ya que fue mi primera visita. Se pusieron tristes cuando les contamos que sería nuestra última visita de proyecto, aunque les prometimos ir los sábados que podíamos, y allí pueda tener mi revancha, no sólo con los pacientes del Hogar San Camilo, sino también con el niño que encontré en diciembre del año pasado el cual no pude enseñarle Arte, porque está muy cera y tengo la ilusión de encontrarme con él de nuevo.

Objetivos:
Emprender nuevos desafíos: Fue la primera vez que trabajé con personas adultas y no con niños como suelo hacer.
Proponer y planificar actividades: Acordamos hacer un ‘feedback’ de todas las sesiones a lo largo del proyecto.
Participar en actividades y proyectos de importancia global: Estuvimos participando en actividades con gente que padece el VIH y los acompañamos un buen tiempo en el que ellos lo disfrutaron.

Adquirir una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de conocimiento: Abarcamos temas de Teoría del Conocimiento y logramos que los pacientes nos cuenten sus historias.

Evidencias:


[La puerta del Hogar San Camilo]


[El patio principal]


[Imagen de San Camilo]



[Yo junto a mis compañeros y pacientes del Hogar San Camilo]

BITÁCORA Nº 13: EL 'FEEDBACK', LA CLAVE DE LA SIGUIENTE JORNADA

Para el segundo día de talleres habían muchas que mejorar respecto al primero, gracias a los puntos débiles que notamos en el ‘feedback’ sabíamos que hacer. Lo más urgente para el día jueves fue llenar los paneles que faltaban, nuevamente llegué al colegio a las 6:30 am y con las imágenes que tenía llené el panel de Comprensión Lectora aunque claramente hacía falta una buena decoración y a decir verdad no se me ocurría qué hacer porque nunca había hecho un panel en los tantos años que tengo en el colegio. Fueron llegando el resto de compañeros y esta vez todos se tomaron enserio el llenar paneles,  ya casi estaban todos listos pero talleristas y participantes llegaron más temprano de lo que creímos y teníamos que priorizar lo que acordamos en el ‘feedback’, darles el mensaje de visitar los paneles CAS.

En un primer momento queríamos dejarle un poss-it en cada carpeta para que el mensaje les llegue directamente, pero faltaban muy pocos minutos así que en una hoja de color íbamos a hacerles una invitación en la entrada de cada salón. Mi tallerista y algunos participantes aún no recordaban bien su salón y los guie con gusto al ‘English Room’. Fue grato ver que algunos se detenían en la puerta para leer la invitación pero no todos lo leían así que acordamos decirles a nuestros talleristas que inviten a los participantes a visitar los paneles CAS, pese a que nos advirtieron que no debíamos quitarle tiempo a los talleristas nos arriesgamos ya que era la única opción y además un buen número de participantes llegó temprano.

Empezada la primera sesión, aprovechamos el tiempo como lo acordamos en el ‘feedback’ y rellenamos los paneles que faltaban. El panel que tenía a cargo era el del Colegio Lincoln, cuyo proyecto consistía en darle una mayor importancia al Arte y llamar la atención en las afueras de su colegio para que se vea más vistoso. Era uno de los últimos en completar, y tuve la idea de representar en el panel la obra que figura en una de las evidencias del colegio, en la cual pintan la fachada del colegio. Felizmente acabamos justo antes que sonara el timbre y algunas personas se acercaban a ver los paneles, pese a que por el área que estaba cuidando no muchos vieron los paneles, me enteré que el panel que tuvo más visitas fue el de Casita de la Paz, el primer proyecto de Ciudad de Dios en el que estuve involucrado, porque les conmovió la enfermedad de los niños, y estuve muy orgulloso de haber formado parte de ese proyecto.

Después no hubo tantas complicaciones, llevar agua a los talleristas, ayuda en el proyector, y decirles a los participantes que regresen a sus aulas por fallas en el timbre lo cual fue algo complicado porque algunos decían que ya regresaban pero seguían hablando con participantes de otros salones. Una miss me comunicó que a la hora del almuerzo, estaban listos los instrumentos y asientos de la banda que iba a tocar justo en las escaleras centrales por donde usualmente uno se dirige al comedor, algunos participantes pasaban justo allí y el camino era muy angosto, entonces me paré bajo las escaleras y les indiqué a los participantes que suben por un costado donde se encontraban otras escaleras de tal manera que no choquen con la puesta. El día culminó y en el ‘feedback’ se rescató el buen trabajo realizado, mucho mejor que la jornada anterior y esta vez estuvimos más activos y más comprometidos.

El viernes finalizaban los talleres y ya no había mucho que hacer, solo ayudar a los invitados en lo que necesitarán, la salida era a las 12 y nuestra labor resultaba quizás no muy compleja como otros días. Pero a decir verdad, cuando acabaron los talleres fue la única vez que conocí un poco más a un participante, como Keith McCollum, el mismo señor de la primera jornada que no tenía el carnet fue alguien que ayudé día a día y al final tuve que buscarlo para despedirme y charlar un rato, nuestra primera conversación fue en el primer break del miércoles cuando me pedía un microondas para calentar su comida. Por momentos hablamos en español porque decía que vivía aquí desde hace unos meses en Miraflores porque tiene contrato en el Colegio Lincoln, y el quería practicar su español así como yo quería practicar mi inglés con los participantes. Siempre venía con un polo especial que parecía de ciclismo y acerté, me contó que monta bicicleta porque es un hobbie para él además de querer evitar el tráfico y la contaminación por parte de vehículos. Es de Montana, se encuentra al norte de Estados Unidos en la frontera de Canadá, y me recomendó visitar Canadá si quería practicar mi inglés porque ahí nadie habla español, luego de que le contara mi historia ya que nací en New Jersey y probablemente vaya a estudiar allá. Le recomendé visitar la sierra y selva del Perú porque allí nadie habla inglés y así pueda practicar su español, desde hace un buen tiempo quiere visitar Machu Picchu y le gusta la idea de visitar el Perú y practicar su español a la vez.
Finalmente acabó esta experiencia en Talleres CAS, me despedí de Geouff y de David, y me fui muy contento porque hice algo que nunca creí que haría, formar parte de un staff y trabajar con gente con la que no suelo conversar a menudo. Espero que tanto talleristas como participantes se hayan sentido cómodos en el colegio y espero volver a verlos.

Objetivos CAS:
Proponer y planificar actividades: En los ‘feedbacks’ planificábamos lo que íbamos a hacer los días siguientes y gracias a eso pudimos hacer un mejor proyecto y creo que esa fue la clave de nuestro éxito en general.
 
Participar en actividades y proyectos de importancia global: Keith me invitó a montar bicicleta como él para evitar la contaminación y lo invité a que en grupo o con sus alumnos vaya a visitar Llanavilla o Casita de la Paz. 

Trabajar en colaboración con otras personas: Ayudé a mis talleristas y a los participantes en lo que necesitaron. 

Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades: Estar atento a cada detalle para que todo esté en orden y que los invitados se sientan en casa. 

Desarrollar nuevas habilidades: Decorar un panel, nunca había hecho uno en todos los años que tengo en el colegio. 


Adquirir una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de conocimiento: Cuando estaba en grupo con mis amigos, los participantes se acercaban a mí la mayoría de veces, mis amigos me decían que yo les dijera las indicaciones porque creían que me hacían más caso a mí.

Evidencias:

[Llegando temprano a las 6:30 am]


[La nota que les dejamos a los participantes para que visiten los paneles CAS]


[Yo armando el panel del Colegio Lincoln]


[Algunos participantes viendo los paneles CAS]



[Yo junto a Geouff y David, mis talleristas]



[Foto con todos los talleristas]

BITÁCORA Nº 12: ¿SER PARTE DE UN STAFF? NUNCA ME LO HABÍA IMAGINADO

Antes de acabar el año tenía que decir adiós al sueño de enseñarle arte al niño que encontré en el Centro de Lima, y me iría por un rumbo completamente distinto. Escogí los Talleres de Capacitación de CAS en estas vacaciones,  aunque  en un primer instante lo escogí  porque era mi única opción, no sería tan sencillo al ver que me tocaría trabajar con compañeros con quienes no había trabajado antes ni conozco a profundidad.

Se acercaban los días para nuestro proyecto y teníamos que empezar con la planificación, la cual consistía básicamente en la explicación detallada de lo que serían los tres días de Talleres de Capacitación por parte del Coordinador Académico, Alberto Pool. Los talleres iban a realizarse entre el miércoles 18 y viernes 20 de febrero, de 7: 45 am a 5:00 pm, a excepción del viernes que finalizaba al mediodía.

Una vez terminada la explicación, teníamos que proceder a llenar las cajas para cada salón de taller con los respectivos materiales necesarios como plumones, tijeras, limpiatipos, paleógrafos, etc. Debíamos llevar cada caja a su salón para luego dedicarnos a llenar cada panel con los proyectos de CAS realizados el año pasado  con la finalidad de transmitirles el mensaje a todos los invitados durante los tres días
No llenamos todos los paneles para el primer día de capacitación, acordamos llegar a las 6:45 para acabar los paneles para que queden listos cuando lleguen talleristas y participantes.  Sin embargo no fue así, llegué a las 6:30 y muy pocos llegaron temprano. Apenas llegó Alberto Pool a su oficina, nos pidió que lleváramos los folletos de capacitación a sus respectivos salones. Eran las 7:15 y no éramos más de 6 personas así que finalmente no pudimos avanzar con los paneles.

El salón que me correspondía apoyar sería el del taller de primaria: “Making the PYP happen in the clasroom”. A las 7:30 llegó mi tallerista, su lengua natal era el inglés así que debía acostumbrarme a hablar a menudo en ese idioma porque los participantes eran en su mayoría extranjeros y el taller en sí era en inglés. Lo guie al ‘English Room’ para que deje sus cosas y conozca el salón, pero ni bien ingresó me pidió agrupar las carpetas de a seis. Lo ayudé lo más rápido que pude y me pidió que pegue unos pequeños afiches en las paredes. Minutos más tarde llegaría el segundo tallerista y se presentaron, el primero se llamaba Geoffrey Brown, pero podía llamarlo Geoff, y el segundo David Jones; todo estaba en orden mucho antes de que empezara la jornada y tanto Geoff como David me lo agradecieron porque consideraron que fui de gran ayuda.

Se les dio la bienvenida a todos los invitados en el auditorio, durante la explicación Miss Paloma me dijo que en mi salón había un participante que no tenía la tarjeta con su nombre porque una participante habría obtenido el carnet equivocado, y me encargó resolver ese problema. Finalizando la bienvenida, cada uno de nosotros tenía un cartel grande con el salón que le correspondía, pasamos al frente para que todos puedan vernos y venir con nosotros. Mi salón tenía 36 participantes y fue más complicado organizarlos fuera del auditorio así que les dije en inglés que formen 3 filas de 12, con todos nos fuimos al salón y le comuniqué a Geouff del problema, afortunadamente se resolvió sin complicaciones.

Una vez que empezaban los talleres debíamos permanecer fuera de los salones y podíamos seguir colaborando si un participante salía para ir al baño, le indicábamos dónde quedaba. Debía indicarle a  Geouff que la sesión 1 había culminado para que los participantes salgan al break y guiar a los talleristas al salón de Ciudad de Dios, donde había un break especial para ellos. Como no había timbre debía acercarme a los participantes de mi salón para que regresen al aula y encargarme que los 36 se reincorporen lo antes posible. Fueron pasando las horas y en mi salón no habían más preocupaciones así que todos nos fuimos a la biblioteca para no hacer ruido, se culminó la jornada y creí que habíamos hecho un buen trabajo, pero en el ‘feedback’ me daría cuenta que estaba muy equivocado. Concordamos que nuestro punto débil fue no haber acabado los paneles CAS ni haberlos invitado a contarles las historias que había en esos proyectos, así como haber bajado notablemente la intensidad de nuestro trabajo con el paso de las horas, cuando nos fuimos a la biblioteca no nos dimos cuenta que muchos talleristas necesitaban ayuda y no había nadie para auxiliarlos. Habían muchas cosas que mejorar, y en la siguiente fecha teníamos que salir a corregir errores desde el primer minuto, eso es lo que me quedó del 'feedback'. 

Objeticos CAS:
Emprender nuevos desafíos: Nunca he formado parte de un ‘staff’ ni en el colegio ni en ninguna actividad externa.

Proponer y planificar actividades: Un día antes nos informamos a detalle de lo que serían los 3 días de talleres y armamos las cajas con los materiales y armar los paneles CAS.

Participar en actividades y proyectos de importancia global: Los paneles armados servían para que de alguna forma talleristas y participantes se involucren en los proyectos.

Trabajar en colaboración con otras personas: Ayudé a Geouff y a David a decorar el salón y decorarlo como deseaban, así como ayudar a los participantes a trasladarse, a resolver el problema del carnet, invitarlos al break, indicarles dónde estaba el salón, etc.

Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades: Estar atento a cada detalle para que todo esté en orden y que los invitados se sientan en casa.

Desarrollar nuevas habilidades: Interactuar con extranjeros en otro idioma, y ayudarlos en lo que necesitaran.


Adquirir una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de conocimiento: Cuando estaba en grupo con mis amigos, los participantes se acercaban a mí la mayoría de veces, mis amigos me decían que yo les dijera las indicaciones porque creían que me hacían más caso a mí.

Evidencias:



[La bienvenida del colegio a talleristas y participantes]


[Esta imagen fue capturada junto a otro compañero por si un participante nos preguntaba dónde quedaba su taller]


[El taller que se me asignó, "Making the PYP happen in the clasroom"]


[Mis talleristas, Geouff Brown a la mano derecha, y David Jones a la izquierda]


[Los afiches que Geouff me encargó pegar en las paredes del aula, objetivos y el mensaje que quería darle a sus participantes]


[El momento del feedback, donde rescatamos puntos fuertes como criticamos puntos débiles de la jornada]