Inesperadamente, días antes de que culmine la
primera semana de clases de este año, nos sorprendieron a todos avisándonos de
que ese sábado sería la primera jornada de Ciudad de Dios; por tratarse de la
primera semana de clases, era evidente estar molesto por la decisión tomada por
los organizadores de realizarla un fin de semana de la primera semana de clases,
pero luego de tantas discusiones opté por ir a esta primera jornada y esto fue
lo que pasó:
Como toda primera jornada de años anteriores, se realizó en mi
colegio el pasado sábado 8 de marzo del presente año, se reunieron toda la
promoción 2015 de mi colegio, con los organizadores de esta primera jornada:
algunos profesores, alumnos de 5º de secundaria, y ex-alumnos del colegio,
además debíamos asistir con el polo de nuestra respectiva casa, son un total de
cinco casas las cuales son: Milán, polo blanco; Hipona, polo azul; Cartago,
polo rojo; Tagaste, polo amarillo; y Madaura, polo verde. Entrando al colegio
tuvimos que inscribirnos en las listas para que los organizadores de este
evento tomen nota de nuestra asistencia y luego de algunos minutos de espera se
dio inicio a esta primera jornada.
Cuando ya estábamos en la hora de inicio, nos dieron la indicación de
ingresar a la sala de audiovisuales, y como ya nos habían explicado días
anteriores, gran parte de esta primera jornada se llevaría a cabo agrupándonos
por las casas de olimpiada, por lo que en audiovisuales me ubiqué con los demás
integrantes de mi casa, Hipona. Luego se presentaron cada uno de los
organizadores, o como se hacen llamar miembros del staff, y después de algunos
malentendidos y falta de organización y/o preparación por parte de los miembros
del staff, se dio inicio a la parte seria de la jornada la cual involucraba a
algunos profesores(particularmente quien me pareció que destacó entre los
profesores que dieron su testimonio fue Jesús Chávez), quienes voluntariamente
dieron uno a uno sus testimonio de vida de cómo Dios entró a sus vidas y del
mensaje que sin darse cuenta desde hace algún tiempo quería darles: el de
construir la Ciudad de Dios y de transmitir este mensaje a gente joven de
generaciones posteriores a las de ellos que tenga la voluntad y esté en
perfectas condiciones de poder ayudar a
gente que realmente nos necesita, y de alguna u otra forma el mensaje que los
profesores nos quisieron transmitir fue eso, que Dios nos escogió para que cada
uno de nosotros con nuestro ladrillo podamos construir su ciudad, la Ciudad de
Dios.
Posteriormente nos dirigimos a la cancha de fútbol para realizar algunas
actividades o dinámicas por casas, como por ejemplo hacer una coreografía como
la barra de la casa, o jugar a que las pelotas de vóley no entren en los hoyos
ubicados en las partes de un mantel que tengan el color de tu casa, etc; y en
cada una de ellas utilizamos algunos de los objetivos CAS, como organizar actividades al momento de
llegar a un acuerdo para la coreografía y en otros juegos conocerse, aceptarse y superarse para reconocer nuestros defectos y
virtudes, y así designar quien iba en cada juego.
Horas más tarde, tuvimos un pequeño refrigerio y regresamos a la cancha
de fútbol para agruparnos por salones y realizar la última dinámica, la cual
consistía en pasar una pelota de fútbol de un arco hacia el otro con la mano,
donde todos los alumnos de mi salón(4º D), debíamos participar. En esta
dinámica también debía participar nuestro tutor, Antonio Cangalaya, quien
previamente nos lideró con inspiración
dándonos una estrategia para ganar el juego, donde cada uno de nosotros Conocimos, aceptamos y superamos nuestros
defectos y virtudes para ubicarnos bien en el campo y repartirnos bien nuestros
roles organizando actividades. Nadie
logró pasar la pelota de un lado al otro y cuando era nuestro turno no
defraudamos a nuestro tutor y cada uno de nosotros nos comprometimos y nos esforzamos, además de buscar la verdad y actuar con coherencia y finalmente fuimos el
único salón en pasar la prueba y logramos ganar el juego.
Finalmente retornamos una vez más a audiovisuales, donde se nos designó
el lugar donde debíamos realizar a lo largo del año nuestra labor social, la
cual es ayudar y sacar una sonrisa a los niños con cáncer de CASITA DE LA PAZ; y como no podía
faltar, el director del colegio, Fray Elías Neyra nos dio una pequeña charla
motivadora dándonos a entender cuál era el verdadero significado de Ciudad de
Dios, el cual era ‘agarrar la pelota’ con seguridad y firmeza en lugar de
muchos que probablemente la esquiven y se la dejen a algún compañero de atrás;
entonces luego de esta jornada creo que Ciudad de Dios es un proyecto en el
cual cada uno de nosotros debe coger un ladrillo y ubicarlo donde nos parezca
conveniente para que poco a poco, en el transcurso de estos dos años de IB,
podamos construir la Ciudad de Dios, y lo más importante es que a pesar de que
la pelota vaya a una velocidad y con una fuerza increíble nosotros debemos
cogerla con seguridad y no debemos dar un paso al costado para que la agarré
otro, si la pelota va hacia nosotros, sin lugar a dudas debemos agarrarla y
aportar lo que sepamos para que en este proyecto CAS, todos juntos podamos construir la
Ciudad de Dios.




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