lunes, 8 de septiembre de 2014

BITÁCORA Nº 8: NO ES NECESARIO HACER UNA VISITA PARA PONER NUESTRO LADRILLO

Acababa mi primera experiencia en Llanavilla, y era hora de emprender un nuevo desafío o mejor dicho asumir un rol totalmente ajeno a mí en lo que ha transcurrido el año. Cuando se anunció este nuevo proyecto, se dejó en claro que sólo iríamos dos veces al bimestre, totalmente diferente a los bimestres anteriores que íbamos entresemana a Casita de la Paz. Esto implicaba evidentemente muchísimas horas menos de servicio para Ciudad de Dios, y para completar nuestra calificación deberíamos tener tres bitácoras, es decir una bitácora sin visita algo que sinceramente lo tome como imposible al escucharlo. Como mencioné anteriormente esto es todo un reto, porque en los bimestres anteriores no era más que espectador  mientras mis demás compañeros proponían o exponían las actividades para el sábado; y ahora más que nunca debía ser mucho más abierto con mis compañeros, participar en la lluvia de ideas, en general debía organizar actividades.

Esto empieza cuando  de manera inesperada en un simple chat grupal, donde la mayoría hacía lo posible para que de alguna forma entre 4º “D” y 4º “E” haya la mejor relación posible para quienes somos  los encargados de los niños de 1º y 2º de primaria de Llanavilla. La verdad, no hubo un buen acuerdo cómo se esperaba porque por varios motivos hubo un grupo que podía quedarse en el recreo y otro grupo que podía quedarse terminadas las clases. Finalmente decidimos dividirnos en dos grupos entre los que podían y no podían quedarse poniéndonos en el lugar de nuestros compañeros y pensando que en algún momento ellos podrían tener en cuenta algunas dificultades en nuestros horarios después de clase.

Me encontraba entre quienes podíamos quedarnos a la salida, y en esos pequeños minutos ocurrió algo que nunca imaginé en este proyecto,  llegué a ser participe de la organización y planificación de actividades. Pese a que a algunos no nos tocaba esa semana la visita a Llanavilla, hicimos un esfuerzo por organizar las actividades para apoyar de alguna forma a quienes les tocaba en la semana. 


Ese día de planificación, pudimos conocernos aún más como una unión de las comunidades de 4º “D” y “E”, aceptar nuestros defectos y virtudes, y tratar de superar el trabajo que hicimos la semana anterior. Para esto nuestros compañero de 4º “E” que faltaron la semana anterior nos preguntaron amablemente cómo nos fue a los de la “D” en esta primera experiencia en Llanavilla, así como ponerlos al tanto de las clases de Inglés que enseñamos anteriormente y ‘poner sobre la mesa’ los aspectos positivos y negativos de aquella clase; fue una especie de ‘flashback’ entre quienes fuimos y no fuimos a la primera visita del bimestre a los niños de 1º y 2º de primaria de Llanavilla. 


Además aprendimos algo nuevo por parte de nuestros compañeros de la “E”, nos enseñaron lo que era un Sílabo en este proyecto, aquí se plasmaba de una manera ordenada todo lo que planificábamos durante la semana. Acordamos enseñarle a los niños los útiles escolares en Inglés y en este sílabo estarían los materiales que requeriríamos para esa clase, así como una organizada distribución de los tiempos como mejora respecto a la salida anterior.


 Personalmente, no pude creer ser uno de los protagonistas en esta organización pero sin quitarle el protagonismo al grupo creo que en cierto modo cada uno de nosotros lideró con inspiración y se comprometió y esforzó a su modo, ya sea proponiendo ideas para las dinámicas, tratando de hacerle unas mejoras a las clases, ofreciéndose a preparar o conseguir algún material educativo, etc. Realmente puedo decir luego de esto tuvimos un arduo y gran trabajo en comunidad todos aportaban algo en el grupo, no había alguien que se quede callado, y nos encargábamos de llegar a un acuerdo en las actividades y de que todos entiendan lo planificado sin que se queden con alguna duda.


No hay comentarios:

Publicar un comentario