No pude asistir la semana en la que le tocó la salida a mi
salón, y me asignaron la salida con 4ºE. Acordé con el coordinador de ese salón
mi asistencia a Llanavilla para el sábado y entregué mi permiso como
correspondía, además le pregunté cuál era su proyecto Ciudad de Dios y me dijo
que enseñaban Inglés.
Lo primero que hice al llegar a Llanavilla fue ir al baño y
me sorprendí por el olor que tenía y la suciedad que abundaba, no por nada me
interesó el estado del baño. Rápidamente la E se distribuyó los roles, escogí
hacer limpieza de baños porque en general siempre pienso en qué actividad no le
gusta al resto o qué actividad no haría la mayoría así que opte por limpiar la
zona más sucia del colegio, además sabía qué tan sucio estaba y qué tanto lo
necesitaban.
Empezamos limpiando los tachos de los baños y para nuestra
sorpresa estos no tenían bolsas en el interior y había excremento seco en el
fondo de los tachos, de hecho fue muy difícil quitar esa suciedad pese a la
experiencia que tenía lavando en casa, quién sabe por cuántos meses o años ese
baño no tiene un adecuado mantenimiento. Me preguntaba por qué mis compañeros sentían
asco cuando les mostraba el excremento seco que había en un tacho, ya que
algunos preferían voltear o expresar el asco que sentían, y le dije que no
importaba lo extremo que podría ser nuestro rol, lo importante era dar todo de
nosotros por el bien de los niños y uno a uno les ofrecí limpiar un poco de mi
tacho u otros que también lo tenían para que desde el inicio le pierdan el asco.
Hacía falta gente que limpiara las carpetas de todos los
salones, y yo con una compañera más nos ofrecimos para rápidamente pasar un
trapo con detergente por cada carpeta y luego secarlas. Los inodoros ya estaban
limpios por fuera pero faltaba limpiar el interior y no había hisopo, entonces
tomé la iniciativa de preguntarle a un señor si tenía uno y me lo proporcionó;
fue allí cuando gracias a una compañera aprendí a limpiar un inodoro y lo
valoro porque era lo que me faltaba aprender para la limpieza de un hogar,
nunca antes lo había hecho porque prefería otros cargos en la limpieza.
Finalmente trapeamos el piso con Poett para que este tenga
un buen olor, lo cual fue muy complicado porque los niños entraban y salían y
teníamos que hacer más pasadas, fue algo que nos retrasó no solo en la limpieza
de piso sino también en cada lavado que hacíamos porque los niños de diferentes
grados entraban y salían del baño muchísimas veces; y es por ello que me puse a
pensar en cuántas veces a la semana los niños entran a ese baño sucio sin
lavarse las manos con un desinfectante, y con esas manos van a tocar sus útiles,
tocar a sus compañeros o hasta llevarse la mano a la boca. Parece fácil, pero
que realmente el baño haya quedado limpio, que hayamos sacado la suciedad de la
mejor forma posible, que hayamos dado todo en limpiar esos baños, fue realmente
agotador y nos fuimos agotados, sabiendo que hicimos lo que teníamos que hacer.
Camino al colegio me quedé pensando en una cosa, cuando
todos tomaban posiciones para empezar la actividad, y vi que cerca al baño
había una especie de habitación en la cual al parecer residían tres o cuatro
adultos con un niño de Llanavilla y este corría descalzo por el suelo con
grietas; me dejó pensando esa imagen porque recordé cuando en casa sentía asco
cuando veía a mi hermano mayor caminando en medias por el parquet de mi caza y
le decía que se ponga zapatos, comparando ese recuerdo con la imagen del niño descalzo
pude por primera vez en mi vida valorar mi casa y la vestimenta que tengo. ¿Hasta
qué punto hace falta ver la realidad ajena para valorar tu realidad?, en mi
opinión hasta el punto en que el ser humano vea la triste realidad de un ser
querido para sentir más de cerca su condición y pueda valorar su realidad.
Mientras finalizaba la limpieza de piso, alguien dijo que no
se imaginaba hacer todos los días limpieza de baño, y otro compañero dijo que
hay gente que vive de eso, y gracias a este humilde trabajo me di cuenta que
mucha gente puede llevarle un pan a su familia.
Yo mostrándole a un compañero la suciedad que había dentro del tacho
e invitándolo a que también lo haga
Yo limpiando el tacho
Mis compañeros y yo limpiando el piso



No hay comentarios:
Publicar un comentario